Francisca Jara Tarot Espiritual
peonies8

Dale espacio a tus emociones

Como estuve de vacaciones viajando muchas horas en avión, tuve la ocasión de ver muchas películas, entre ésas, Inside Out (Intensa mente). Es una película de Pixar para niños, pero con un trasfondo que todos los adultos deberíamos recordar a cada momento. Perseguimos la felicidad, confundiéndola con la necesidad que tenemos de sentirnos bien. Creemos que ser feliz significa sólo risas y alegría. Pretendemos despojar de nuestra experiencia el dolor y la tristeza, como si sentirlas fuera un error, algo por lo cual reprocharnos y sobre lo cual renegar. Pero no podemos apagar sólo algunas emociones, sin dejar de sentirlas todas.

La vida tiene colores, sabores y texturas CUANDO LA SENTIMOS.

Una vida desconectada de la emoción, es una vida de expectativas, de ilusiones y preocupaciones, pero no una vida real, vivida aquí en el presente y bien disfrutada.

La segunda película que me marcó fue The Giver. Se trata de un país “evolucionado”, en el cual reina la paz, la armonía y la equidad. En este país, está prohibido sentir emociones, porque los líderes se dieron cuenta que todo lo terrible que había vivido el ser humano, había tenido como causa una emoción (rabia, desprecio, ira, odio). Entonces, para mantener este nuevo país en paz, le proporcionan a sus habitantes un “bloqueador de emociones”. Por supuesto, este bloqueo no es selectivo, entonces apaga toda capacidad para sentir (dejaron de sentir pena, rencor y frustración, y también amor, deseo, coraje, alegría, compasión).

Esta película es una metáfora de lo que hacemos en nuestra mente. La vida se SIENTE para ser vivida. Asi quedan los recuerdos, asi quedan las experiencias, los aprendizajes, asi quedan las huellas en nuestra alma. Pero cuando no hemos aprendido a regular nuestra emocionalidad, a veces la vida se hace muy intensa, más de lo que podemos soportar. Entonces desde la mente, bloqueamos la emoción. Lo que no quiere decir que la haga desaparecer, sino que nos hace inconscientes de ella. Y dejamos de disfrutar, de crear, de soñar, de conectar.

Deseo sentir el amor más profundo, inmensa gratitud y alegría. Y también quiero sentir la pena y la rabia. Porque son parte de mí. Porque estoy viva. Porque soy humana. Quiero sentirlas. Quiero sumergirme en la emoción y elegir salir de ella cuando sea suficiente. Quiero experimentar todas las emociones que soy capaz de sentir y permitir que me conecten con lo Divino, con lo profundamente femenino, con algo más grande que todas nosotras. Quiero sentir el amor y la tristeza, porque ambas me conectan contigo y con el Universo. Pero siempre, sin apego a la emoción del momento, dejándola libre, como una mariposa, que se posa en mi nariz y vuela. Y yo sigo ahí. Dándome cuenta que SOY YO la que siente cada emoción, pero no soy la emoción, sino que soy mucho más grande que ella.

Previous Post Next Post

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply