Francisca Jara Tarot Espiritual
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Esfuérzate por ser feliz, ¡ama lo que haces!

La realización personal a través del trabajo es un área donde podríamos conversar bastante. Sin perjuicio de cuál sea el camino o la actividad que cada una sienta que la realiza, hay un consenso: lo que haces todos los días durante nueve horas, cinco días a la semana (por lo menos), doscientos veinticinco días al año, debería gustarte! Si no, es una tortura. Y si ésta es la situación que estás viviendo, créelo: la puedes transformar.

Yo lo hice. Cambié mi carrera de abogado por mi carrera de escritora y tarotista. No fue de un día para otro ni fue tan simple. Me exigió bastante pelar la cebolla. Y hoy, tres años después de esa decisión, la sigo pelando!

A qué me refiero? A que comprometernos a vivir una vida de propósito, que nos haga sentido, que sea coherente con nuestra esencia, que nos dé la plenitud de sentirnos todos los días creativas, expansivas, es lo que más vale el esfuerzo.

No es necesario que tengas claridad sobre lo que te gustaría hacer para salir del suplicio en el que te encuentras. Hay una sola cosa sobre la cual sí debes tener certeza: ¿qué es lo que deseas?
Exploremos esta pregunta. Son dos las probables reacciones a esta pregunta:
– “no sé”
– “quiero tal cosa, o tal trabajo”

En ambos casos, la exploración te tiene que llevar más abajo, más al centro del asunto. Por eso te digo que es pelar una cebolla.

En el caso de que no sepas lo que deseas, te lo planteo de otra forma. ¿No sabes si quieres ser feliz haciendo lo que haces para vivir? ¿No sabes si quieres sentir realización de aportar con tu trabajo? ¿No sabes si quieres estabilidad y seguridad económica que te puede dar una empresa exitosa? Creo que esto lo sabes. Cuando analizamos lo que deseamos, es en esta capa donde tenemos que definir nuestros deseos: Plenitud, realización, expansión, creatividad, seguridad y estabilidad económicas, ser un aporte a la sociedad donde vivo. Todo esto. Ahora la forma que tome este deseo, permitiremos que se vaya mostrando a lo largo del camino. En el caso de que tengas clara tu respuesta, algo así como “deseo tal trabajo”, entonces esa forma de deseo debería sustentarse en esta clase de pulpa para que al alcanzarlo, sea permanente y descartar que “ese puesto de trabajo” no es un mero capricho.

El primer paso es aceptar donde estás. Si tu trabajo es hoy por hoy, insufrible, debes comenzar a transformar tu realidad ahora. Me refiero, cambiar tu actitud. Por algo sigues ahí. Nadie está en algún lugar por equivocación o mala suerte. Todo es perfecto, recuerda. Entonces, si estás en un trabajo que te mata de aburrimiento y has intentado de todo para cambiarte y todavía no se ve ninguna posibilidad, es porque ese trabajo todavía tiene algo bueno para ti que no has podido ver.

Por ejemplo, yo trabajé durante siete años en un banco. Los últimos dos años trabajaba ahí jornada completa y luego llegaba a mi casa a atender mi consulta. En ese período en que estaba comenzando este camino, el día se me hacía eterno, sólo quería terminar rápido para llegar a mi casa para hacer lo que amaba. Fueron dos años difíciles porque me tocó enfrentar mi impaciencia. Yo quería renunciar YA! Pero el dinero que generaba en mi consulta aún no me permitía pagar mis cuentas para vivir. No podía boicotear mi sueño por no ser capaz de usar la cabeza cuando más la necesitaba. Fueron meses de lucha interna, porque no quería estar ahí. Me cargaba trabajar como abogado, nada me hacía sentido, me sentía totalmente fuera de lugar. Un día me di cuenta que por lo menos debía mantener esa situación por un año más, mi primera reacción fue: “voy a morir”. Luego, tomé un respiro y me di cuenta que por algo esto estaba ocurriendo.

Tenía dos posibilidades: convertirme en una amargada, o cambiar mi actitud. Me di cuenta que si lo miraba por el otro lado, tener ese trabajo era una bendición, porque ganaba buen sueldo y podía pagarme todos los cursos que quería hacer para perfeccionarme en mis terapias. Podía viajar incluso si quería tomar cursos afuera, comprar libros y mantener mi incipiente consulta en mi departamento. Me di cuenta además que debía aprender a ceder y postergar mi satisfacción inmediata por algo que me beneficiara a largo plazo. Lo aprendí a palos, porque al principio, cuando moría por renunciar, lo pasé mal. Pero este cambio de actitud me ayudó a transformar esa situación y volver a pasarlo bien el último año que trabajé ahí, lo cual hoy agradezco muchísimo. El cambio de actitud fue básicamente: VALORA LO QUE TIENES y úsalo con inteligencia.

Si analizamos esta historia que espero que te sirva, te darás cuenta que hay algo ilógico aquí, cierto? Por qué alguien querría dejar su carrera de abogado – que a todo esto me iba bastante bien -, dejar su buen sueldo y su vida cómoda, por dedicarse a escribir y atender sesiones de Tarot? No es raro pensarlo así, de hecho, todavía hay personas que cuando me pregunta cuál es mi historia, creen que me volví loca. Ésta es la mente, el juicio, la apariencia. En cambio, mi corazón y mi deseo me guiaron por este camino. Tomé decisiones muy arriesgadas, con miedos e inseguridades incluidos, porque mi compromiso fue ser leal conmigo misma y esto era sagrado. Mi corazón me decía que era por aquí, todos los días recibía mensajes a través de mi intuición de que era por aquí. NO podía no tomar este riesgo.

Hoy soy más feliz que nunca antes, y cada día esta felicidad crece, se expande, se asienta, se nutre cada hora que paso trabajando en lo que amo. No te diré que ha sido fácil, pues no. Ha sido bien exigente. Pero como dicen, los diamantes sólo se revelan a presión.

Te cuento mi historia para que te ayude, para que te inspire. Creo que vale la pena cualquier experiencia si es compartida.

¿Mi consejo? Si tienes un sueño, síguelo. Si sabes que ese sueño es un deseo, un camino que tu alma te está señalando, síguelo. No te digo que renuncies ahora a tu trabajo del terror. Tienes que cuidarte y valorarte y eso es asegurarte siempre estabilidad. Pero planifica tu cambio. No tienes que dar explicaciones sobre tu sueño ni justificarlo, sea que se trate de cambiarte de rubro, de empresa, de viajar un año, de ir a aprender inglés, etc. Abrázalo. Ámalo. Muchas veces creemos que esa intuición que nos guía por un camino determinado es porque nos llevará a tal punto. Y no sabemos lo equivocadas que estamos porque como te he dicho en otros posts, no tenemos idea de lo que hay al otro lado del río. Lo que sí puedes saber es que tu vida no será la misma porque en ese cruce, tú habrás cambiado. Es que allá al frente, te amarás más, brillarás más y tu vida será mucho más plena, aquí y ahora. Construir tus sueños, hace tu vida mucho más real.

Esfuérzate por ser feliz, por crear las condiciones en tu vida que te hagan sentir viva!

Con amor,

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* Si quieres agendar una sesión conmigo, escríbeme aquí o al mail contacto@franciscajara.cl

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