Especial Navidad: Transforma la consciencia de carencia y soledad

21 diciembre, 2017 Espiritualidad 0 Comments

Quiero que hagamos esta reflexión especial esta navidad, para que vivas estas fiestas de fin de año bien conectada y atenta a todo lo bueno que puedes aprender y transformar para el nuevo comienzo que te trae el 2018

Cuál es la causa del estado interior de carencia

Cuando experimentamos carencia en nuestra vida, no es mala suerte ni una situación transitoria que cambiará con el simple paso del tiempo. La carencia se experimenta como efecto de un determinado nivel de consciencia, que tiene su raíz en percibirnos como separados del resto y de la fuente de abundancia infinita que es la Luz. Es creer que cada una tiene que hacerse cargo de sus propios problemas y que además, tenemos que resolver lo que podamos solas, sin pedir ayuda.

Cuando vivimos en consciencia de carencia, pensamos siempre en términos de limitaciones, de competencia y egoísmo. Pensamos que nadie nos querrá ayudar, que estamos molestando con lo que necesitamos, que tenemos que competir con el resto para conseguir lo que queremos, en vez de pensar en términos de cooperación, y cualquier oportunidad de expansión que vemos en la vida de otra persona, nos genera resentimiento. Así se siente la carencia de egoísmo, que como un círculo vicioso está hecha para hundirnos en ese pantano.

En la práctica, tememos que se acabe el dinero, perder estabilidad económica y pensamos que esto último es lo único que nos podrá dar seguridad y paz interior. Pero como es una ilusión, al alimentar ese estado con eaas creencias lo que hacemos es desconectarnos de la fuente real de prosperidad en nuestra vida, generando profecías autocumplidas en las que experimentamos la pérdida de esa seguridad económica que tanto anhelamos para “vivir tranquilas”.

Este estado se puede manifestar en nuestra vida en distintos niveles, sin duda. Y por favor, no juzgues esta situación, pues no es la idea de esta reflexión. La crítica y la culpa no son opción en el trabajo de consciencia. Aquí lo relevante es darnos cuenta si estamos más enfocadas en lo que nos falta y en nuestros problemas, más que en todo lo que tenemos para compartir y en encontrar siempre nuevas formas de hacerlo mejor. Porque la seguridad material y prosperidad que podamos generar en nuestra vida viene en realidad de la consciencia de abundancia, que se expresa en que nuestro foco está puesto en compartir sin segundas intenciones, sino por el más puro deseo de dar.

Transforma la consciencia de carencia compartiendo con otros

Lo clave para transformar esta consciencia de carencia es: i) darnos cuenta que no somos víctimas de ella, sino que está en nuestras manos transformarla, y ii) comenzar a compartir. La única forma de hacer una transformación real es comenzar a comportarte distinto. Y toma tiempo, por cierto. No es de un día para otro. Pero como ya sabes, el mejor tiempo para plantar un árbol fue hace veinte años, asi que mejor comenzar ahora que mañana.

Por eso, te invito a definir hoy qué acción de compartir desinteresado vas a realizar, para comenzar este proceso de transformación. ¿Vas a donar dinero, vas a donar tu trabajo, tu tiempo? ¿Vas a regalarle una buena conversación a quien siempre es ignorado? ¿Vas a decir te amo, vas a perdonar?

Y aquí viene otra cosa. Muchas veces los problemas de prosperidad que experimentamos tienen que ver con desafíos emocionales y espirituales que no estamos asumiendo, como por ejemplo, negarnos al perdón, a la reconciliación, o vivir dudando de nosotras mismas y alimentando pensamientos de inseguridad. Te lo dejo para que lo reflexiones también por esa parte.

Cuidado con el pensamiento mágico

 Como siempre hago advertencias sobre el “pensamiento mágico”, las situaciones difíciles no se solucionan solas, sino que hay que trabajarlas. Y por eso, si hasta ahora tu consciencia de carencia te ha llevado a vivir un estado de problema económico y de soledad, es imprescindible que hagas el compromiso contigo misma de transformar esa situación, de no valimentarla más y arma un plan que te saque de ese lugar. No importa si tu plan fiunciona de aquí a tres años. De nuevo, lo del árbol. Si vivir la carencia ha sido suficiente ara ti, es ahora el momento de decidir sacarte de ese pantano para siempre. Y esto siempre siempre, comienza por casa (tu interior).

Aquí te dejo unos videos en los cuales hablo de la prosperidad, que te podrán ayudar a trabajar este tema. Y por favor, sobre todo que estamos en esta semana de navidad, no gastes lo que no tienes. Que no te presione la exigencia de consumir o de tener regalos para todos. Tu salud financiera y tu tranquilidad están primero. Decide por ellos. Y además, será una buena oportunidad para dejar atrás el consumismos asociado a esta época y generar nuevos rituales para hacerse otro tipo de regalos, mucho más alineado con tu autocuidado y la visión espiritual de tu vida.

Y por último, recuerda que la soledad siempre es algo que comienza y termina en uno. Si estás sintiéndola, en especial si tienes asuntos pendientes con alguien a quien quieres o algún familiar, haz un esfuerzo por darle la vuelta y verlo distinto. Puedes tomar la iniciativa para acercarte a esa persona y comunicarte con el corazón abierto, generando el espacio para la reconciliación. Y si no es posible – porque no siempre lo es, sobre todo cuando la otra persona no está disponible para la relación o vulnera tus límites de autocuidado emocional y psicológico -, entonces transforma ese sentimiento de soledad practicando la gratitud y apreciando todo lo bello que tienes en tu vida. Eso sí, no escondas el conflicto que te provoca esa frustración; por eso, te sugiero que puedas hacer tu propio ritual con esa persona, escribiendole una carta que nunca le enviarás o teniendo esa conversación frente al espejo. Hazlo para que sueltes esa expectativa no cumplida, hagas ese duelo y de una vez por todas, te des cuenta que eso no tiene nada que ver con tu valor ni con tu cualidad de ser amada. Suelta las expectativas de lo que “debería ser” a estas alturas, y acepta tus circunstancias presentes con humildad y amor propio, con compasión. Así podrás darte cuenta que no estás sola como crees, comenzando a sentirte distinto y si realmente lo estás, la aceptación te dará la libertad emocional para hacer algo al respecto y abrirte a reconectar con otros.

Feliz navidad y deseo que este fin de año traiga el milagro de la apreciación a tu vida ♥

Con amor,

Francisca Jara