Francisca Jara Tarot Espiritual
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Hablemos de nosotros

Hoy la conexión con otros es más necesaria que nunca. Es esencial que nos demos cuenta que no hemos venido a recorrer el camino solo/as. Que nuestros procesos de sanación y crecimiento tampoco sirven sólo a nuestro bienestar individual, sino que contribuyen a la sanación que el mundo necesita.

Acostumbrémonos, cada día más, a pensar en los demás. A encontrar la manera de ser más amables, más compasivo/as. A elegir la re-unión por sobre el orgullo, a elegir la humildad por sobre el resentimiento y así habilitar reconciliaciones. Encontremos la manera de servir más, de estar más presentes para otros, comenzando por quienes amamos y son importantes para nosotro/as.

Acostumbrémonos a rezar por nosotros y también por los demás. A desear realizar nuestro propósito y vivir con pasión, porque eso será una contribución social. A buscar la manera de compartir nuestro tiempo y hacer algo bueno con ello para algo más que para el bien individual.

Demos el paso y acostumbrémonos a hablar de NOSOTROS. A todo nivel, tanto familiar, de pareja, amigos, nacional, global. Porque ésta es la realidad espiritual, porque es urgente que aprendamos a hablar de nosotros, a vivir desde el nosotros y construir este vínculo en compasión, paz y entendimiento.

¿Cómo puedes aplicar esto a tu vida? ¿Cuáles son los pequeños cambios que puedes hacer para vivir desde tu corazón? No quiero que esto que escribo sea una linda poesía. Pareciera que hablando tanto del mundo se vuelve difuso, lejano, romántico. Pero no es así. Decir que la paz del mundo comienza por la paz dentro de nosotros no es poético; es real y poderoso.

El primer paso es hacerte consciente de las batallas que se están librando en tu interior. Los resentimientos, las penas, las rabias, los dolores. Ahi tienes harto para comenzar, buscando y logrando la paz en ti.

El segundo paso es darte cuenta de cómo te relaciones con los demás. Qué tono de voz usas con las personas con las que interactúas a diario. Si miras a los ojos y sonríes, o eres indiferente. Si estás dispuesto/a a ofrecer tu ayuda cuando ves que alguien la necesita, o prefieres caminar rápido y evitar que “te hagan perder el tiempo”. Estas situaciones cotidianas y la reacción que elegimos ante ellas son la raíz de los conflictos que hoy podemos ver en las noticias y que están golpeándonos como humanidad. El Todo, aunque todo, será siempre la suma de sus partes. Por eso, atendamos los detalles de nuestra vida y apliquemos amor y devoción a todo lo que sea posible. Y acostumbrémonos a hablar de “nosotros”.

Con amor,

Francisca Jara

 

(Foto tomada de unsplash.com)

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