Jugando con barro: reconocer la propia sombra

Hoy vamos a identificar qué es lo que nos sucede, dónde estamos. Me refiero a que te tomes un momento para reflexionar lo siguiente:
Cuando hay un episodio en el futuro de gran importancia para ti, ¿cómo reaccionas durante la espera? ¿Estás ansiosa, te imaginas cosas terribles que pueden pasar y salir todo mal, y además te da terror que esa fantasía negativa se haga realidad?

Ahora, reflexiona sobre lo siguiente: ¿experimentas de manera cotidiana la emoción de miedo respecto a alguna situación en tu futuro? Por ejemplo, estás preparando una entrevista de trabajo para el próximo lunes, ¿cómo te sientes cuando lo imaginas? Tu hijo se va de vacaciones con su papá, ¿qué sientes al respecto?

Aquí te dejé algunos ejemplos para que sea más fácil imaginarte hacia dónde quiero llevar la reflexión.

Para cualquier cambio que queramos realizar en nosotras, es esencial que sepamos primero DÓNDE ESTAMOS. Si el miedo no te es familiar, y nunca te pasas rollos terribles sobre cosas espantosas que pueden ocurrir, entonces el trabajo de este mes será mucho más simple para ti. Valioso de todas maneras.

De otro modo, puede que te sientas prisionera de tus peores pesadillas, tienes pánico de que las cosas resulten como las imaginas y te da un miedo incontenible el pensar que algo pueda salir mal porque bien en lo profundo, en lo más primario, esto te remonta a un miedo al abandono, un miedo incontrolable a sufrir.

Todo esto suena terrible. Y lo es. Porque cuando nos sentimos así, realmente es así como se siente nuestra vida. Recuerda que nuestra vida es como la SENTIMOS.

Si éste es tu caso, con todo mi corazón te quiero ayudar. Yo he estado ahí y sé cómo se siente, cómo se imagina y lo peor, sé cómo se vive cuando tus peores fantasías se hacen realidad. Abordaremos cómo esto es posible pronto, para que no nos ocurra nunca más.

Este post es bien escalofriante, lo sé. Pero no le tengas miedo a tu sombra. Nuestra sombra es nuestra mejor aliada al momento de cambiar, crecer y evolucionar. Hay que conocerla bien bien, no perderse ningún detalle. Por lo demás, siempre ofrece nuevas aristas.

Llevar una vida con actitud positiva no significa negar que lo oscuro exista, no significa reprimir lo negativo; al contrario. La única manera de llevar una vida realmente positiva, es mirar lo más oscuro e iluminarlo con nuestra consciencia. Y esa consciencia es la que deriva de nuestras ganas de crecer, de hacer nuestro trabajo espiritual, de ser cada día mejor versión de nosotras, de transformar lo que nos limita para expandirnos en amor y compartir. Esta consciencia es la que te permitirá iluminar tu propia oscuridad, porque sólo en ese trabajo en el barro, es que crecemos espiritualmente.

Me gusta que este post nos ayude a desmitificar el acercamiento con nuestro “lado oscuro” y por otro lado, nos ayude a comprender que una vida positiva real, sólo es aquella que se mantiene en el tiempo y aumenta en lo bueno, y eso sólo es posible mirando nuestras cosas más oscuras e integrándolas. Si reprimimos o negamos, ese positivismo sólo es una olla a presión de todo lo aguantado, que además cada vez está más cerca de explotar. ¿Te ha ocurrido alguna vez que intentas manejar emociones negativas y las reprimes hasta que un día no aguantas más y tu explosión es peor que todo lo que las anteriores pudieron haber sido? A esto me refiero. Las emociones negativas no se reprimen ni se controlan. Se aceptan, se reconocen, se les hace inventario, se identifican, se les pone nombre, se regulan, se trabajan.

Aceptar tu lado oscuro es parte del amarte a ti misma; el amor sólo es real si acepta en la totalidad e incondicionalmente. Asi tenemos que amarnos. No tengas vergüenza ni temor a reconocer tus oscuridades. Ellas son las que te hacen grande y te ayudan a evolucionar. Por lo demás, nadie está libre de su sombra. No es cosa de voluntad tenerla o no, tal como cuando caminamos por la vereda en un día soleado. Es tal cual.

Reconocer tu sombra te honra, te hace valiente y humilde, y te ayuda a identificar con claridad hacia dónde dirigir todos tus esfuerzos de cambio. Son muchos beneficios!

Entonces, ¿ya sabes dónde estás?

Con amor,

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