Francisca Jara Tarot Espiritual
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La fama del tarot y nuestro rol como tarotistas

Reflexión sobre la fama del tarot y nuestro rol como tarotistas

Cuando comencé a estudiar tarot, había tenido algún par de lecturas en mi vida que habían sido de tipo predictivas.

Aunque mi primer acercamiento fue con “La vía del tarot” de Jodorowsky/Costa que versaba sobre la búsqueda y el encuentro con el alma – enfoque espiritual -, no me lo cuestioné en ese momento.

Un par de años después, me inscribí en mi primer curso de tarot y recuerdo que jugaba con el tema de la predicciones, de una manera bastante liviana e inconsciente.

En esa época, el tarot era mi pasatiempo y mi herramienta de guía personal, pero todavía no tenía claro mi camino espiritual – creo que ni siquiera sabía qué significaba eso realmente – así que no fui más profundo en esta reflexión.

Ahora, vamos varios años adelante. Durante todo este tiempo, siempre que he conversado con personas que no saben nada del tarot, surge el tema de las predicciones cómo algo inherente al tarot, me preguntan por la lectura “de la suerte” o si puedo leer sus mentes (!!)

Algunas veces hay alguien abierto e interesado por aprender y podemos conversar un buen rato. Pero la mayoría de las veces, cuando cuento que soy tarotista, las personas dejan la conversación hasta ahí con cara de temor y van a buscar algo para tomar para nunca volver.

Estos últimos meses que he estado leyendo decenas de libros de tarot preparando mi curso de tarot y el libro que estoy escribiendo, me he dado cuenta que la gran mayoría de los autores, de líneas muy distintas y de épocas diferentes, comparten la misma perspectiva: que el tarot, más que ser una herramienta para saber lo que va a pasar, es una herramienta para mirar nuestra alma y ganar consciencia acerca de cómo nos desenvolvemos en el mundo y cómo éste nos afecta en nuestra evolución.

De hecho, hay autores del siglo XVIII que ya en esa época defendían que ésta habría sido la real finalidad del tarot en sus orígenes.

Qué curioso resulta que somos tantos los que estudiamos y ejercemos el arte del tarot que tenemos la misma perspectiva espiritual o humanista del tarot, en contraposición con la creencia popular de que el tarot es una herramienta para “sacar la suerte”. Y vaya que es fuerte esta creencia!

Y pienso, qué fácil formamos estos juicios y prejuicios de manera colectiva, en vez de abrirnos a saber realmente qué hay detrás, cuál es la verdadera esencia de las cosas o de los sucesos.

He visto, escuchado y recibido muchos comentarios de personas que abiertamente condenan el uso del tarot, desde un lugar de ignorancia. Creen todo lo que escuchan de otros que tampoco saben nada y lo dan por cierto, en vez de profundizar y averiguar para formar su propio criterio.

Así se ha construido el oficio/arte del tarot, por una parte, con todos los que entendemos con profundidad y emoción la maravillosa herramienta que es el tarot para nuestro crecimiento, formándose por otra parte toda esta reputación de amarres y lectura de la suerte.

Nuestro rol como tarotistas en la expansión de consciencia

Qué curioso que tantos siglos después siga existiendo la misma diferencia en la realidad percibida. ¿Qué es lo que los tarotista no hemos sabido hacer para cambiar la percepción popular del uso del tarot? Esto es lo primero que pienso, pero luego miro de nuevo y veo otra razón con mayor claridad.

Mucho/as tarotistas han permanecido siempre bajo perfil y medio escondidos, persuadidos de mantenerse ahí porque es mucho más fácil que ganar el rechazo o la crítica pública. De hecho, creo que todos tenemos historias que contar de cuando éramos pequeñas, que alguien tenía el dato de alguien que podía ayudar con algo que no se le podía contar a nadie (hablando de ir a consultar a un tarotista).

Pero hoy no tenemos razón para ello, porque hoy estamos mucho más despiertos y somos capaces de darnos cuenta que es un sinsentido tenerle miedo a un mazo de cartas. Lo que en realidad ocurre detrás de tal reacción, es que se teme la propia sombra reflejada en este juego de cartas que tiene la virtud de poder iluminarla.

Y bueno, no todos estamos preparados para trabajar con la propia sombra y nadie puede ser obligado a mirarla.

Y con este razonamiento entiendo el lugar disruptivo que ha tenido el tarot y qué tal vez continúe teniendo a lo largo de los años, hasta que vayamos integrándonos cada vez más – lo que es mi esperanza -, sobre todo a nivel colectivo.

También entiendo que con toda esta presión de tanta gente que quiere saber “su suerte”, hayan tantos tarotistas que también ceden a la expectativa de que, para “apreciarse como tales” tienen que hacer predicciones y “achuntarle”, dejando a un lado la práctica más enriquecedora del tarot.

Yo espero que muchas más personas puedan abrir su mente y sus corazones para darse cuenta que el tarot puede ser una herramienta tremendamente luminosa para ayudarnos a ser mejor versión de nosotros mismos y transformar nuestras comunidades, en profunda conexión con el amor y el Creador.

Y espero que sigamos la mayor cantidad de tarotistas comprometidos hablando y discutiendo de esto, sin ceder a las presiones de la expectativa popular y en cambio, convirtiéndonos en verdaderos ayudantes de esta expansión sanadora de consciencia.

Con amor,

Francisca Jara

P.D.: Puedes ver este video acerca de cómo podemos modificar una proyección de futuro del tarot.

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