Mensaje del Tarot para Septiembre

4 septiembre, 2017 Tarot 0 Comments

¿Qué puedes esperar para este mes?

Llevamos varias semanas sanando bastante, sobre todo heridas de un pasado lejano que se asomaron y no nos dieron más alternativa que aceptarlas. Este proceso de sanación ha sido intenso y nada de fácil, pero sin duda tenía un propósito mayor, más que el solo hecho de revolcarnos y sacudirnos por completo.

El propósito de todo lo que has vivido los últimos meses – julio y agosto – lo comprenderás durante septiembre. Pero primero necesitas saber esto: ahora es el momento de hacer ese avance real – y verás cómo todo comenzará a conspirar a tu favor para ello -.

Bueno, no siempre la conspiración del Universo para ayudarnos a crecer es lo más fácil. Todo dependerá de cuánta resistencia pongamos es ese llamado y cuánto estemos dispuestas a soltar el control y hacer un espacio implacable para la certeza.

Estamos viviendo un época de transiciones que es muy relevante, porque está diseñada para generar los quiebres necesarios es nuestra vida para alinearnos con nuestro destino. Y esto no se refiere a un futuro escrito que podamos predecir; con la palabra “destino”, nos referimos a la razón de nuestra vida y comprender el propósito de nuestra alma como estrella polar. Sin duda, la mejor actitud para realizar ese propósito es entregarnos en cuerpo y alma a ese llamado interior.

Por eso, la purificación que vivimos los últimos dos meses fue tan necesaria. No podemos movernos hacia delante si aún hay cadenas que nos atan al pasado, si aún seguimos cargando las heridas de lo no resuelto, de lo no amado, de lo no aceptado.

Pero ahora que ya hemos tenido el tiempo para ver lo que estaba escondido, es el momento de tomar acción.

Tu fortaleza: tu capacidad para cerrar esta etapa y comenzar el nuevo capítulo.

Estamos en el proceso de transición de una etapa a otra. Esto quiere decir que no será de un día para otro, ya que aun hay varias cosas que necesitamos hacer para alinearnos con esta corriente energética y espiritual que nos está pidiendo más protagonismo en nuestro proceso.

Muchas de las acciones que podemos llevar adelante durante septiembre tendrán esta doble naturaleza: la de ser de cierre y al mismo tiempo, de frescos inicios. Por eso aquí será muy importante mantener la consciencia de qué es lo que estamos cerrando. Por ejemplo, si te estás cambiando de trabajo, comenzando una relación o terminando un proyecto que tenías descuidado hace mucho tiempo, puedes hacer una interpretación simbólica de estos hechos para integrar el proceso que hay debajo. Puede ser que estés cerrando una etapa en que experimentaste carencia e inseguridad, para avanzar hacia una nueva etapa en la que te sientes mucho más segura de ti misma y estás construyendo la estabilidad que mereces. O, tal vez, estás reconfigurando las dinámicas de tu relación, hacia unas que te hacen mucho más sentido con tu amor propio y con lo que deseas de ser pareja. O te estás demostrando que sí eres capaz de llevar adelante lo que te propones hasta el final, dejando atrás patrones limitantes de inconsistencia y falta confianza en ti.

Encontrar lo que realmente está ocuriendo en tus sombras, debajo de los cambios externos que puedas estar experimentando, es lo que te permitirá integrar el aprendizaje espiritual de todo lo que has vivido y poner el punto final para comenzar el nuevo capítulo de tu vida, con una nueva madurez y claridad.

¿Cómo usar este mes a tu favor?

Hay dos cosas que podemos hacer para obtener lo mejor de septiembre: tomar acción asertiva e intencionada hacia lo que deseamos manifestar – no a tontas y a locas, sino usando nuestra intención para definir la acción específica que es útil –, y desarrollar confianza para experimentar nuestras emociones a lo largo de este proceso.

Es una mezcla de fuego y agua muy poderosa, que en la práctica significa encender en nosotras nuestro deseo y motivación para movernos de manera creativa hacia un objetivo bien definido (ésta es la vibración del fuego) y, al mismo tiempo, permitir que esa acción esté dirigida por nuestra intuición, y nutrida por la energía emocional de lo que vibra en nuestro corazón (ésta es la vibración del agua).

Por eso, es clave que aprendamos a habitarnos emocionalmente, para que sea nuestra estabilidad emocional la que mantenga encendido ese fuego de una forma dinámica y consistente, y no dejar que los vaivenes de nuestro ánimo jueguen con esa chispa interior que así no puede crecer.

Asi que septiembre es un excelente mes para dedicarnos aun más a nuestra práctica espiritual – meditación u otra – y así desarrollar la estabilidad emocional que nos ayude a dirigir nuestras acciones, para construir nuestro bienestar de manera bien definida y auténticas.

Con amor,

Francisca Jara