Francisca Jara
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Usa tu poder espiritual en tu emprendimiento

Emprender es una travesía mucho más profunda que simplemente tener un trabajo. Las emprendedoras tenemos que aprender a lidiar con la incertidumbre, a ser creativas y aprender a valorar nuestras ideas y considerar que merecen ser llevadas adelante.

Sin embargo, hay algo que olvidamos a diario. Toda actividad que realizamos adquiere el tono de nuestro estado emocional y mental, nuestro nivel de consciencia y trabajo espiritual que ponemos en ello.

Si construimos nuestro emprendimiento dependiendo de las metas financieras, volúmenes de venta, plan de marketing, nuestro negocio será siempre vulnerable a nuestra propia inestabilidad y a las dinámicas externas que se den en el mercado. Y lo que es peor, podríamos estar construyendo nuestro emprendimiento y aún así, dejar de disfrutarlo y perder el sentido.

El enfoque que quiero mostrarte en este artículo es que hay otra forma de emprender. Una forma que requiere entender que tu emprendimiento es una parte de tu alma puesta en el mundo para servir. De esta forma, puedes enfrentar cada desafío que se te presente como emprendedora desde esta perspectiva espiritual, la que te ayudará a ver qué leyes espirituales están operando y qué es lo que tú puedes hacer para transformar cualquier situación en algo positivo y expansivo para ti y tu negocio (espiritual).

Aquí te dejaré las pautas básicas para que comiences a ver tu emprendimiento como parte de tu camino espiritual y transformarte en el canal de prosperidad que viniste a ser a este mundo:

  • Alimenta tu ambición: Sueña en grande, lo más grande posible. Pero no te quedes pegada en esa visión. Sostenla para saber hacia dónde te diriges pero trabaja como hormiguita todos los días. Otra cosa importante de alimentar tu ambición, es que tiene que ser con la intención correcta. Para vibrar alto, tu intención detrás de esa ambición tiene que ser luminosa; es decir, que incluya el bienestar de otros y el deseo de compartir tu abundancia y prestar un servicio al mundo.
  • Crea tu emprendimiento desde tu propósito: Crea tu emprendimiento desde una idea que te haga sentido y que te guste de manera auténtica. No elijas una idea de negocio sólo porque te dijeron que es lo que más vende. Si no te hace sentido, será tu condena tarde o temprano. Elige un servicio o producto que te apasione, que te interese y que te permita ser tú misma.
  • Administra tu negocio con luz: Es importante traer coherencia a todo lo que hacemos. Por eso, administrar con luz tu negocio significa hacer tratos justos con tus proveedores, investigar el origen de los bienes que vendes – dónde los hicieron, si hubo maltrato animal involucrado o daño al medioambiente -. También significa ser buena empleadora y vibrar en todo momento con amabilidad y amor por tus clientes.
  • Toma acción sin descanso: Ésta es uno de los secretos de la prosperidad y de todo negocio exitoso. Actuar sin esperar, sin descanso, sin excusa. Tomar acción como si hoy fuera tu último día sobre la tierra. Cada día que pasa que te demoras en pensar y repensar, son días que estás perdiendo crecimiento. Por supuesto que es necesario hacer una buena planificación estratégica y financiera, pero una vez que la tengas, comienza de inmediato. Incluso, comienza antes de que te sientas lista, ya que gran parte de las veces es tu ego el que te detiene con ideas de que te falta preparación. Incluso si no tienes el capital ideal o el mejor lugar para hacerlo, comienza igual, pues todo se va construyendo y ajustando en el camino.
  • Sé auténtica: Esto es esencial para que tu negocio prospere y se sostenga en el tiempo. Tu negocio es un reflejo de ti misma. No te censures ni te escondas. Incluso si te dicen que tu idea es rara, que nadie lo hace, que no lo van a comprar. Si es auténtico para ti y sientes el potencial, todo lo que necesitas son tus ganas de hacerlo. Y en el marketing, enfócate siempre en hacer algo que sea real – recuerda que el marketing es en esencia la relación con tus clientes -. Promociona tus productos y servicios con la certeza de que lo que estás ofreciendo es algo positivo, y no desde el lugar de carencia de “vender a toda costa”.
  • Ten paciencia. Los éxitos de un día para otro no son reales, son fantasía. No te desesperes si tu historia no es un éxito millonario de la noche a la mañana. La realidad es que crear un negocio exitoso requiere mucho esfuerzo, dedicación y paciencia.
  • Disfruta el proceso: Tu actitud en relación a si estás disfrutando el proceso o no, determinará la vibración de tu negocio. Ten siempre presente que estás emprendiendo porque te hace sentido, y porque es lo mejor para ti, tu familia y tus clientes. Eso requiere que lo disfrutes, pues sólo así recibirá la energía para mantenerse en expansión.
  • Dona el diezmo: Esto es tecnología espiritual. A nivel espiritual sabemos que si queremos recibir abundancia, tenemos que comportarnos y vibrar como personas abundantes. Esto significa compartir con otros. Y como tecnología, donar el 10% de tus ingresos brutos mensuales  a una causa que contribuya a mejorar el mundo y que te haga sentido, te asegurará estar vibrando siempre en ese lugar de abundancia (* Para hacerlo más poderoso, no le cuentes a nadie cuánto estás donando ni a quién).

Espero que estas pautas te ayuden a reafirmar tus ganas de emprender, a animarte a intentarlo o continuar y conectar con el deseo profundo que tienes de manifestar tu negocio como algo luminoso para todos.

Con amor,

Francisca Jara

 

(Este artículo lo escribí como colaboración para la Revista Chilena Up!)

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