Problemas que persisten: ¿cómo solucionarlos?

11 abril, 2018 Espiritualidad 6 Comments

Por qué hay problemas que persisten

Todos los problemas, conflictos, dificultades que persisten tienen su causa en la forma en que los percibimos; es decir, que el verdadero problema se encuentra a nivel mental. Y con esto, ya sabes, no estoy promoviendo pensamiento mágico, sino espiritual.

Me refiero a que la vida siempre trae situaciones inesperadas pues obedecen a un orden superior al de nuestros planes. Pero esto no quiere decir que esos imprevistos tengan que ser problemáticos, pero lo son cuando nuestra mente percibe esa situación de una forma limitada. Y es eso lo que nos deja en el callejón sin salida.

Problemas que paralizan

Veamos cuatro ejemplos de lo anterior, partiendo de la base que son problemas que sí quieres solucionar y generar un punto de encuentro, pero no sabes cómo.

  • Supongamos que te cuesta muchísimo llegar a fin de mes con tu sueldo. Todos los meses se te va completo pagando cuentas y cuotas, y no hay caso. No logras ahorrar y sientes como te hundes cada día más en una deuda que aumenta y un sueldo que sigue igual.
  • Tu relación de pareja está pasando por un mal momento hace bastante tiempo. Discuten bien seguido y perdieron los espacios de intimidad. No sabes cómo volver a acercarte de manera amorosa.
  • Estás pasando por un momento difícil en tu trabajo. Sientes que no logras cumplir con la expectativa que otros tienen de ti y que todo el tiempo te están juzgando. Te sientes en riesgo.
  • Tienes un proyecto que amas entre manos, como tu emprendimiento o irte a vivir a otro país, pero no ves la forma de sacarlos adelante. Se ve todo muy difícil, que te pide ahorros o capital que no tienes y sientes que no será posible realizarlos.

Estos ejemplos son situaciones comunes, que a todos nos ha tocado vivir y que sé que muchas de ustedes están viviendo hoy también, con las variantes de cada historia personal.

Los describo así porque te ayudará verlos mientras haces el siguiente ejercicio. Quiero que te fijes en la actitud de cada ejemplo y los leas, como si fueras tú quien los está viviendo. Cada uno de ellos, tiene esta actitud de “no puedo hacerlo”, “es muy difícil”, “no hay solución”. Y estas actitudes mentales, descansan en creencias y limitaciones mentales ya sea respecto a lo que somos capaces de hacer o lo que otros esperan que nos comportemos.

Para salir de estos callejones sin salida, es necesario exigirle un poquito más a la mente y ponernos creativas. Usar la imaginación. Pensar de manera distinta a la que hemos estado pensando y que, está claro, no nos ayuda.

Cuestiona todo lo que crees sobre ese problema

1. Si te cuesta mucho dar tu opinión o defender tu postura en tu trabajo

Probablemente lo que ocurre es que das demasiada importancia a la opinión de los demás y por eso, si alguien opina distinto, te pones nerviosa y asumes que estabas equivocada (aunque no lo estabas). Esto ya lo sabes, pero tienes que ir a la causa de esta creencia. Digamos que aquí es inseguridad o falta de confianza en ti misma, y con esto ya puedes ver que esa sensación y dificultad que te persigue siempre, tiene que ver con algo que en tu mente te estás diciendo que te mantiene insegura. Esa es la creencia que es necesario transformar.

Como la creencia de que no te puedes equivocar, que no eres tan inteligente, etc, todas las anteriores asociadas a que solo si eres de esa forma entonces las personas te van a aceptar o van a tener una buena opinión de ti. Sé que esta línea te está llevando a pensar que entonces tienes que trabajar el amor propio, y amarte tal como eres y todo ese cuento; pero no, no quiero llevarte para allá. Porque aunque te convenzas de que te amas más que a nada en el mundo, si no descubres estos diálogos internos y los transformas, ellos van a seguir ahí.

Entonces, la pregunta que te ayudará aquí es “¿por qué me importa tanto la opinión que otros tengan de mí?” y “¿cuál es la opinión que tengo de mí misma?”. Lo que tiene que ser prioridad es trabajar sobre la opinión que tienes de ti misma, ya que ésa es la única, de verdad, importante.

2. No sabes cómo salir de ese espacio confrontacional con tu pareja.

El callejón sin salida sería pensar que el problema se solucionará si dejas de decir o hacer ciertas cosas, sobre todo evitando iniciar las discusiones. Pero si no trabajas la causa de fondo que genera todas esas emociones, entonces solo estarás creando una olla de presión.

Aquí es necesario ir a la creencia que actúa como causa de esa rabia, frustración o molestia con el otro. Tal vez hay una expectativa que has puesto sobre la otra persona que – obviamente – no está cumpliendo, o estás convencida que todo lo que la otra persona hace lo hace para molestarte o provocarte.

Si dejamos de lado los casos en que hay verdadera manipulación, lo más probable es que estés malinterpretando y en realidad, el problema es que estás viendo al otro en relación a ti, en vez de ver a esa otra persona como un individuo con su propia historia, desafíos y limitaciones. En este caso, el trabajo interno es transformar esa parte de ti que pone expectativas en el otro, por una nueva actitud interna que te ayude a ver a la otra persona y no ver solo lo que quieres ver de ella.

3. Temas financieros y de proyectos, que te ahogan.

El caso es que hay una dificultad que tiene una complejidad que es real y por lo mismo, te paraliza. En estos casos, ayuda muchísimo aplicar la creatividad y hacer ejercicios del tipo “qué es lo que a mí jamás se me ocurriría hacer”. Por ejemplo, los problemas económicos tienen dos puntas que es necesario atajar: por una parte, los gastos y por otro los ingresos. A veces, solo bajar los gastos ayuda, y otras veces es necesario también ponernos creativas para generar más ingresos.

¿Qué es lo que no has considerado como solución?

Cada caso es único, pero lo que sí se repite es que la presión emocional que esto genera nos hacer ver una sola salida – y muchas veces, la más difícil -. Por eso, hacerte la pregunta de “¿qué sería eso que yo no haría?”, o “¿qué es aquello que no he considerado?”, sobre todo porque muchas veces creemos que hemos estado haciendo todo lo que podemos y no es así.

Esto te ayudará a sentir que sí hay una o más soluciones a la mano. Y considera que a veces la solución es esa caída que hemos resistido tanto, pero entregándonos a ello nos damos cuenta que no fue tan terrible y que ahora podemos respirar más tranquilas.

Es ideal que además puedas hacer este ejercicio con otra persona, que te ame, que sea de tu confianza y que te ayude con otra perspectiva. La salida no es fácil, pues muchas veces implica hacer sacrificios que no queríamos hacer – por eso no los habíamos visto -, pero si aceptas que es una salida real que no tenías hasta ahora, verás que el camino comienza a despejarse.

Cómo generar este cambio

Este es el próximo paso y no tiene recetas secretas. Todo se transforma con dedicación, paciencia y práctica. Y lo clave es que tomes la decisión de hacerlo. Sin esa decisión, no hay nada externo que te pueda ayudar.

Maravillosa Reina de Espadas, del tarot Rider Waite-Smith

(Esto lo estamos trabajando esta semana, con la reina de espadas. Si no has leído el tarot para esta semana, revísalo aquí).

Por esto, si ya identificaste ese “pensamiento basura” que te hace sentir insegura, elige un mantra que te ayude a construir confianza en ti, y cada vez que vivas una situación que gatilla esa inseguridad, recuerda esto. Recuerda que es la forma en que percibes esa situación la que te hace sentir así, y que estás trabajando por transformarla. Entonces repites tu mantra para ayudarte a volver a la paz interior.

Para que esto funcione, es clave que recuerdes que ese pensamiento o idea que te hace sentir insegura no es la verdad, es solo una creencia, y que ahora estás trabajando en construir una percepción de ti misma más saludable. Es lo mismo que formatear tu computador.

 

Y tienes que hacerlo cada ocasión, una, diez, cien veces. Las que sean necesarias hasta que rompas esa creencia.

Mi mantra favorito para trabajar la confianza personal es de Yogi Bhajan, y lo puedes usar para ayudarte a transformar esta creencia limitante:

 

I trust myself, I love myself, I am myself

You confío en mí, Yo me amo, Yo soy yo

 

Ahora, esto no se queda solo ahi. La idea es que trabajes en construir confianza en ti misma no solo para esos casos que te estresan con tu jefe en la oficina, sino que de ahora en adelante cada decision y acción que tomes en tu vida también sea reflejo de esa confianza.

Lo mismo en tu relación de pareja, tu situación financiera o en ese proyecto que tienes entre manos. Todo es un asunto de paciencia y dedicación. Y los cambios se van generando en cada detalle y con acciones, no solo con palabras. Por ejemplo, en vez de sentar a tu pareja y decirle “a partir de ahora no vamos a discurtir más por esto”, mejor deja de hacerlo y punto. Y en el asunto económico lo mismo. Las acciones valientes (esos sacrificios que cuestan, pero que sabes que son tu salvavidas) y las del día a día te sacarán a flote.

Y todo esto, hazlo con amor

Reina de espadas y nueve de copas, del tarot Rider Waite-Smith. ¡Ponle amor a la fórmula!

Lo más importante, además de todo esto, es que todo lo que hagas en este trabajo interior, lo hagas de manera amorosa. Que te trates con mucho siempre, que te hagas barra, en cada pequeño avance que tengas.

Por favor, no traigas las expectativas a este trabajo interior porque eso es pisarte la cola. Tienes que ser tu mejor amiga, celebrándote en cada pequeña batalla que ganes, cada avance que hagas transformando todas esas ideas que te han hecho tanto daño, ahora por unas que te ayuden a florecer.

Como te compartí ayer en la sesión en vivo que hice en mi cuenta de Facebook, yo vivi una gran transformación a este nivel cuando me di cuenta que estaba convencida de que lo que me estaba complicando en mi negocio, era algo que en realidad no era cierto. Me había convencido de que mi problema era A y hacía de todo para solucionarlo, y nada mejoraba. Hasta que tuve mi propia revelación y me di cuenta que en realidad era B. Lo puse a prueba y todo cambió; encontré mi llave.

Por eso te comparto que si llevas tiempo probando tantas soluciones y nada te ayuda, lo más probable es que el problema sea la idea, creencia o percepción con la cual buscas las soluciones. Hay que cambiar el filtro, la perspectiva. Pensar fuera de la caja y por ti misma, que no sea lo que otros te digan. Date permiso para desafiar todo aquello – tanto tus creencias como la de otros -, que te ha limitado hasta ahora.

Con todo esto quiero llevarte a ese lugar mental en el cual te cuestiones lo que has creido hasta ahora, especialmente, lo que has creído que son tus problemas o limitaciones y cuál es la forma de solucionarlos. Así volvemos a lo mismo; la verdadera causa de nuestras complicaciones es interna; y la verdadera solución, también.

Esto toma tiempo, sí. No será de un día para otro. Este es un trabajo 24/7, y desde adentro hacia afuera. Así se generan estos cambios para que sean sustentables, y ésta es la única forma de lograrlo.

Y si comienzas hoy, en un año más mirarás hacia atrás y verás con emoción todo lo que has sanado.

Ahora cuéntame, ¿qué creencia tienes entre manos para transformar? Puedes compartirlo aquí abajo en los comentarios y así nos apoyamos juntas en este proceso.

Con amor,

Francisca

 

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* La foto de portada es de Krzysztof Niewolny en Unsplash y el mazo de tarot es el Giant Rider Waite-Smith, todos los derechos de U.S. Games Systems, Inc., Stamford, CT